Cuídate de los daños por el uso de la tecnología

La ergonomía es el conjunto de conocimientos científicos y multidisciplinarios aplicados para que el trabajo, los sistemas, productos y ambientes se adapten a las capacidades y limitaciones físicas y mentales de la persona, optimizando la eficacia, seguridad y bienestar. En este artículo, nos enfocaremos en la ergonomía en el uso de computadoras y dispositivos móviles, que son herramientas cada vez más presentes en nuestra vida cotidiana y laboral.

Además, es muy común que los niños y adolescentes tengan acceso a dichos dispositivos a edades cada vez más tempranas. Para ellos son accesibles las consolas y computadoras de juegos, las tabletas y los teléfonos móviles. El uso excesivo e indiscriminado es mucho mayor que entre los adultos por lo que los daños físicos pueden aparecer más temprano y tiene el potencial de producir lesiones incapacitantes a largo plazo.

El uso prolongado e inadecuado de estos dispositivos puede generar una serie de problemas de salud, como:
  • Síndrome de visión computacional (SVC): se caracteriza por síntomas como fatiga visual, sequedad ocular, irritación, enrojecimiento, dolor de cabeza, visión borrosa o doble. Se produce por la exposición prolongada a la pantalla, el brillo, el contraste, la resolución, el tamaño y la distancia de los caracteres, así como la iluminación ambiental.
  • Trastornos musculoesqueléticos (TME): se refieren a las lesiones o dolencias que afectan a los músculos, tendones, ligamentos, nervios, articulaciones y discos intervertebrales. Algunos ejemplos son el síndrome del túnel carpiano, la tendinitis, la bursitis, la epicondilitis o el dolor de espalda. Se producen por mantener posturas forzadas o inadecuadas, realizar movimientos repetitivos o ejercer presión sobre determinadas zonas del cuerpo.
  • Estrés: se define como una reacción fisiológica y psicológica del organismo ante una situación que se percibe como amenazante o desafiante. El estrés puede afectar al estado de ánimo, la concentración, la memoria, el rendimiento y la salud en general. Algunos factores que pueden generar estrés al usar computadoras y dispositivos móviles son la sobrecarga de información, las exigencias de tiempo, la falta de control o apoyo, o el uso inadecuado de las tecnologías.
Para prevenir o reducir estos problemas de salud, es importante aplicar una serie de medidas ergonómicas que mejoren las condiciones de trabajo y el uso de los dispositivos. Algunas de estas medidas son:
  • Configurar adecuadamente el equipo: se debe ajustar el brillo, el contraste, la resolución y el tamaño de los caracteres de la pantalla para facilitar la lectura y evitar el deslumbramiento. También se debe colocar el monitor a una distancia adecuada (entre 50 y 70 cm) y a una altura que permita mantener la cabeza recta y mirar ligeramente hacia abajo. El teclado y el ratón deben estar alineados con el monitor y a una altura que permita apoyar los antebrazos sobre la mesa y mantener las muñecas rectas. Los dispositivos móviles deben usarse con moderación y evitar sostenerlos con una sola mano o mirarlos desde ángulos extremos.
  • Adoptar una postura correcta: se debe mantener la espalda recta y apoyada en el respaldo de la silla, que debe tener una altura que permita apoyar los pies en el suelo y mantener las rodillas al nivel de las caderas. Los hombros deben estar relajados y los codos formando un ángulo de 90 grados. La cabeza debe estar alineada con el tronco y mirar hacia el frente. Se debe evitar cruzar las piernas, encorvarse o girar el cuello.
  • Realizar pausas y ejercicios: se recomienda hacer pausas cada 50 minutos aproximadamente y aprovechar para levantarse, caminar, estirarse y relajarse durante 5 minutos. También se debe cambiar de postura frecuentemente y evitar mantenerse mucho tiempo en la misma posición. Durante el trabajo se puede realizar ejercicios simples para relajar los ojos (parpadear, mirar a lo lejos, cerrarlos), el cuello (girar, inclinar, estirar), los hombros (encoger, rotar, elevar), los brazos (flexionar, extender, rotar), las manos (abrir, cerrar, estirar), la espalda (arquear, doblar, torcer) y las piernas (flexionar, extender, rotar).
  • Cuidar la iluminación y el ambiente: se debe evitar que haya fuentes de luz directa o reflejos sobre la pantalla, que pueden provocar deslumbramiento o dificultad para ver. Se puede regular la iluminación natural con cortinas o persianas y la artificial con lámparas o reguladores de intensidad. Se debe procurar que la iluminación sea uniforme y suficiente para ver bien el teclado y los documentos. También se debe mantener una temperatura, una humedad y una ventilación adecuadas para evitar el calor, el frío o el aire seco.
Estas son algunas de las recomendaciones ergonómicas que se pueden aplicar para mejorar el uso de las computadoras y los dispositivos móviles. Sin embargo, cada persona y cada situación pueden requerir de ajustes específicos según sus características y necesidades. Por ello, es importante consultar con un profesional de la salud ocupacional o de la ergonomía en caso de tener dudas o presentar algún problema de salud relacionado con el trabajo.

Esperamos que este artículo te haya sido útil e interesante. Recuerda que cuidar tu salud es cuidar tu calidad de vida y tu productividad. ¡Hasta la próxima!

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